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One Tail, One Head

One Tail, One Head

Por Niklas Göransson
Traducido por Ulises Lombana

Tras once años de trabajo incesante, desde Noruega One Tail, One Head están preparando su álbum debut. El guitarrista Jan Even Åsli habla de pérdida y aflicción, de sensibilidad en naturaleza, y de si ceder ante noticias distópicas está justificado.

– Nuestro nuevo álbum, llamado tentativamente “Worlds Open, Worlds Collide”, está en proceso y estamos bastante satisfechos con el resultado hasta ahora. Como cualquiera que sepa de nuestra existencia sabrá, estaba algo atrasado – pero aún teniendo en cuenta toda la frustración e irritación cuando un proyecto tarda tanto en materializarse, creo que todo valió la pena. Lo que ha estado tomando forma ahora mismo es muy diferente a lo que habría podido emerger hace dos años, o hace cuatro.

Una prevista de lo que uno podría esperar se puede encontrar en el EP de 12 pulgadas “Firebirds b/w Prowess”, programado para ser lanzado el 24 de Agosto. Incluye una versión alterna de la nueva canción “Firebirds” y una canción adicional que no será incluida en el álbum; “Prowess”.

– Este álbum encapsula todo lo esencial de nuestros sets en vivo de los últimos años pero también algo de nuestra obra reciente, que obviamente es muy refrescante para nosotros y crea una nueva sensación para el álbum como una entidad.

Pese a no haber lanzado un álbum – ni material nuevo en seis años – ONE TAIL, ONE HEAD tienen un alto perfil remarcable en las redes sociales al igual que lo tienen en apariencias en vivo. Imagino que esto será al menos en parte resultado de su reputación por sus conciertos tan convincentes.

– Tocar conciertos hasta el punto en que lo hemos hecho definitivamente es algo por lo que agradecer. Creo que sería justo decir que nuestros lanzamientos tempranos pertenecen al pasado; la actividad en vivo es lo que nos ha definido por los últimos años. Fue en el escenario que forjamos el sonido y energía de la banda – ahí también es donde nos hemos descubierto a nosotros mismos cada año que pasa. Sobra decir que, estamos felices de que tantos hayan elegido seguirnos a través de todo.

Un elemento de OTOH es que elicitan en mi un nervio nostálgico por medio de una cierta sensación que logran conjurar, una rara vez encontrada en el black metal contemporáneo. Sigo viendo referencias a DARKTHRONE ser lanzadas hacia ellos, pero sospecho que esta sensación es una porción mayor del atractivo de ONE TAIL, ONE HEAD, más que sólo regurgitar exitosamente riffs de “Panzerfaust”. Es difícil ponerlo en palabras, pero la mayoría de lectores familiares con este tipo de musica sin duda sabrán a qué me refiero; una especie de trance hipnótico del bosque que yo personalmente asocio con la era de “Forest Poetry” de ILDJARN, TULUS de los noventas y el segundo álbum de TRELLDOM.

– Puedo ver a dónde quieres llegar. Es interesante – muchos comparten tus sentimientos y resuenan con estas cualidades primigenias y de trance, mientras que otros se sienten más atraídos al aspect punk o rock ‘n’ roll de nuestra música y eligen enfocarse en eso. Estos dos aspectos son más o menos dos lados de la misma moneda para nosotros, pero usualmente son expresados como una dicotomía por los oyentes.

Jan Even agrega que una variación de estas dos perspectivas también domina la retroalimentación en sus presentaciones en vivo.

– Eso me es fascinante – obviamente hay gente en la audiencia que percibe lo que está tomando lugar en el escenario tan radicalmente distinto a los demás, pese a estar compartiendo la misma experiencia. En fin, tienes razón al asumir que no hay ninguna intención deliberada en sonar “crudo”. Mi enfoque a cualquier proyecto de grabación es el sentir y escuchar intuitivamente por qué clase de sonido el material demanda. Creemos que, con la buena ayuda de nuestro ingeniero, lo encontramos en el álbum.

 

El material promocional describe a “Firebirds” como la pieza central del álbum, aunque no es inmediatamente claro si esto es en un sentido composicional o temático.

– La canción en sí siempre ha sido una de nuestras favoritas, y creemos que encarna todo sobre ONE TAIL, ONE HEAD hasta este punto. El material más reciente explora un par de direcciones distintas, pero estamos por ver cómo termina eso.

¿Podrías ahondar un poco sobre estas direcciones nuevas?

– Hmm, ni siquiera es muy claro para nosotros todavía. Lo que sí podría decir es que tomamos una inspiración colectiva de un trasfondo musical bastante amplio – del cual no todo ha salido a la superficie mucho en nuestro material hasta la fecha. No es que haya nada extraordinario sobre tener un paladar ancho, pero estas referencias nos han llevado a lugares inesperados. Mientras grabábamos, definitivamente podía sentir que todos estaban en un crescendo entusiasta sobre estos sorprendentes cambios de perspectiva.

Como se podría concluir por la portada del EP, esta “firebird” (ave de fuego) es una referencia al fénix – una metáfora mitológica que Jan Even dice que encaja bien con el tema vagamente cíclico que une su obra.

– Ha sido un tema conceptual general desde el comienzo y, al menos para mí, meditar sobre asuntos tales es definitivamente un ejercicio de lo más pragmático. Nada es más valioso que recordarse a uno mismo sobre la naturaleza finita de nuestro tiempo aquí, de aprovechar lo más que podamos – lo que sea que eso signifique para cada uno de nosotros. Cuando nuestro tiempo haya llegado, las partículas de las que estamos hechos volverán a la tierra; encuentro este pensamiento bastante motivador e incluso reconfortante.

Mientras que el Gran Nivelador siempre ha gozado de una presencia conceptual prominente en el metal extremo, ONE TAIL, ONE HEAD han cortejado con él significativamente más de cerca que los demás. En la noche de Walpurgis en 2009, el bajista Steingrim Torson murió en un accidente.

– Lidiar con esa clase de pérdida de te hace confrontar y reconsiderar tu visión del mundo por completo, al menos lo hizo para mí. Creo que fue el caso con todos nosotros, todo se hizo tan real en un solo instante. Esto es obviamente algo por lo que cada ser humano debe pasar en cierto punto, de una u otra forma. La vida es frágil, pero al mismo tiempo tan inmensamente poderosa.

¿Experimentar la Muerte tan de cerca afectó tu visión de los vivos?

– Me hizo pensar sobre la responsabilidad a un nivel más profundo; de simpatía, amistad y de lo unidos que somos, usualmente sin darnos cuenta – incluso en esta subcultura donde el individualismo es tan glorificado. Todo este asunto no necesariamente rindió alguna respuesta definitiva pero lo que sí hizo, junto a muchas otras experiencias importantes de vida, fue incitar una firme humildad al enfrentar al mundo.

Crédito de fotografía: Sharon Ehman

 

En nuestro intercambio de emails precedentes a la entrevista, Jan Even mencionó que se inclinaba más a una postura espiritualmente escéptica. Así pues fue con una sorpresa limitada que aprendí del mismo mensaje que acumuló casi una década de estudios religiosos en la universidad. Especialmente en los círculos del metal, he notado que usualmente los tipos académicamente inclinados suelen tener un panorama des-mistificado. Esto me hace preguntarme si la mayor introspección intelectual promueve una actitud más pragmática, o si simplemente es un caso de la academia atrayendo a ciertos tipos de personas.

– Ciertamente soy un tipo imaginativo, elevado y propenso a soñar despierto; lo he sido desde mi infancia. Un poco de academia no cambia eso, quizás incluso lo aumenta. Para mí, el escepticismo es un conjunto de habilidades para procesar los alrededores de uno con lógica y razón – cualidades muy necesitadas en la sociedad de hoy en día. No necesariamente desencanta el mundo por completo, sino que promueve la consciencia y te hace más fuerte. Y quizás reduce las posibilidades de que te conviertas en un hijo de puta, ¿sabes?

Jan Even dice que el escéptico posee una mentalidad bien equipada para resistir las atracciones de ideologías peligrosas y tóxicas, pero también busca la verdad en todas las áreas donde alguna verdad pueda ser encontrada.

– Lo que es genuinamente peligroso es cuando al gente se convence de que lo que están haciendo está bien, sea por la voluntad de su dios o por otra persuasión ideológica, de alguna forma logran justificar sus acciones consigo mismos – no importa qué tan atroz o terrible. No suelo usar la palabra “mal”, precisamente porque los horrores de este mundo usualmente son traídos por la gente cuya humanidad se perdió para no volver a causa de las enloquecedoras profundidades de la convicción ideológica.

Habría imaginado que ocho años de lo que presumo que involucraría arduos estudios serían algo que un soñador anhelante lucharía con atravesar.

– Adaptarse al rigor de la academia fue muy difícil para mí. Aún así, ser malo en algo no significa que no deberías intentarlo – incluso si no termina definiendo tu vida en alguna forma obvia, aún aprenderás algo en el proceso. Un poco de simpatía por los demás que hacen lo mismo, como mínimo. Siempre he sido malo tocando la guitarra, pero si me hubiera rendido no estaríamos teniendo esta conversación ahora, y eso sería una pena.

Jan Even cree que la adquisición de nueva sabiduría siempre está conectada a la humildad creciente y al seguir con los pies en la tierra.

– A menos que sucumbas a esta clase de elitismo arrogante con el que uno se encuentra ocasionalmente. Y he de agregar que me he encontrado con esto mucho más en los tipos del black metal ocultista que durante todos mis años en la universidad. Imagino que acaban de descubrir a Evola o Nietzsche y de repente consideran que están por encima de todos los demás. No sé. Hay dos reacciones posibles ante esto: o ríes o lloras. He hecho ambas cosas.

Dejando todo eso de lado, Jan Even dice que su punto es que realmente todos deberían bsucar expandir sus horizontes.

– No tiene que ser a través de lo académico, aunque algo de entendimiento básico de cómo el asunto científico funciona tampoco dolería. Creo que la curiosidad es clave, por encima de todo. Lee, viaja, habla con gente que lleva vidas completamente diferentes a la tuya. Sé abierto, y permanece interesado.

Mencionaste antes que ONE TAIL, ONE HEAD está más alineado con lo físico y lo directo, ¿esto es algún tipo de orientación atavista?

– El atavismo no es algo sobre lo que piense mucho, o a lo que me relacione en ningún sentido significativo. Me gusta pensar que soy una persona progresiva que mira hacia adelante; esta exploración de lo físico, semi-salvaje y a veces irracionales aspectos del ser humano a través de ONE TAIL, ONE HEAD me mantienen con los pies en la tierra de alguna forma extraña. No estoy muy seguro de qué es lo que es, y ya sabes – pese a algunos de los temas algo cargados que hemos estado discutiendo – esta banda en realidad no es un recipiente para la discordia intelectual o filosófica. ¿Eso lo hace atavista? No estoy seguro, pero no creo que lo que hacemos sea regresivo de ninguna manera. Hay un sentido de propósito constantemente desarrollándose por aquí.

Afgrundsprofet– vocales, Jan Even – guitarrista, Sundli – baterista. Crédito de fotografía: Ole Ekker (2010)

 

Otra curiosidad que aprendí antes es que mi entrevistado creció en un área rural y recluida.

– Vivíamos en las afueras de un pueblo pequeño, así que esencialmente crecí y me crié en y alrededor de los bosques. Habrías podido tardar días recorriendo esos bosques y pasé la mayoría de mi infancia jugando en ellos. Esa conexión con lo salvaje es innata y me veo atraído a ello por intuición en una base regular, mi respeto por la naturaleza corre profundamente.

Hoy en día, Jan Even vive en la ciudad de Trondheim. Presumo que muchos de sus amigos locales tuvieron una crianza urbana, así que me pregunto si ha notado alguna diferencia sobre como se relacionan con su entorno natural.

– No realmente. No hay ciudades en este país lo suficientemente grandes como para no poder acceder fácilmente a un bosque o área montañosa cercana. Estar conectado y hacer un uso de esto es otra historia, aún así. Aún no termino de entender la razón por la que algunas personas desarrollan la misma reverencia y amor que yo siento mientras que a otras no les podría importar menos, incluso tras haber crecido bajo localizaciones similares bajo circunstancias comparables. La claridad permitida por incluso breves periodos de tiempo gastados entre los árboles es invaluable para mí, tan simple como eso. Nunca lo cambiaría por nada. Dicho eso, puedo ser urbano si quiero y no creo que ambos lados de mí entren en conflicto, la verdad. Hay enormes ventajas en ambos aspectos, y hay un momento y un lugar para todo.

Dadas sus raíces rurales en combinación con su perspicacia escolar, tengo curiosidad sobre lo que Jan Even opina sobre la consciencia en la naturaleza. Cuando discutí el tema con Stephen Lockhart de REBIRTH OF NEFAST – quien es un Bachiller de Ciencia Agricultural, especializándose en Ciencias Forestales – él señaló que la sensibilidad quizás sea debatible en cualquier organismo que demuestre un comportamiento de auto-preservación. Por ejemplo, Lockhart mencionó el tropismo; el proceso biológico en el que parte o todo el organismo se mueve a una dirección particular en respuesta a un estímulo externo, sea una planta creciendo hacia la luz del sol o una raíz enterrándose en tierra abundante en nutrientes. Esto es discutiblemente un indicativo de algo de consciencia e intención, incluso si no son de la categoría con la que estamos acostumbrados.

– Esas ideas son muy interesantes y la misma conexión innata que mencioné antes las aceptaría sin problemas, pero no tengo el conocimiento para decirlo con ningún grado de certeza. Quizás lo averigüaremos en un futuro, pero definitivamente no hay razón para esperar hasta ese día en términos de tratar al ambiente en una manera más respetuosa y sostenible. Los peligros y las consecuencias de la destrucción actual son bastante evidentes, la mayoría de la gente lo puede ver. Consciencia o no, podemos hacer las cosas mucho mejor.

Las alergias están aumentando; en un giro de trama hermosamente irónico, parece ser que ahora vivir en entornos demasiado estériles confunde a nuestros cuerpos. Al no estar expuesto a los patógenos suficientes, nuestro sistema inmune atacará los antígenos inofensivos e incluso a microbios benignos como el polen – elicitando ataques alérgicos. Dado que encuentro entretenido el someter a académicos a mis desvaríos in-científicos, me pregunto si esto podría ser interpretado como un sutil recordatorio de la naturaleza sobre la anormalidad del homínido morador de ciudades.

– Bueno, eso sería mera especulación. Recuerda, el “morar ciudades” también ocurre en la naturaleza. ¿No son las colonias de hormigas, por ejemplo, una cooperación metropolitana de cierta manera? Es una colaboración organizada, al igual que las ciudades humanas intentan, sólo que mucho mejor adaptada en comparación a lo que nosotros hemos logrado.

Estoy en desacuerdo ante esta comparación, pues una colonia de hormigas es más un organismo de mente de enjambre que una comunidad de consciente individual con metas y agendas que entran en conflicto. Adhiriéndonos a la teoría científica conocida como el número de Dunbar – básicamente un cálculo de la cantidad óptima de humanos con los que compartir una comunidad – el valor usado más comúnmente es de 150. Una vez una colonia supera ese número, se verán forzados a introducir restricciones y eventualmente crear leyes que requieran ser forzadas.

– Mi comparación quizás no encaje del todo si lo pones así y los humanos jamás serán hormigas, claro. No intento decir que no haya problemas asociados con las ciudades, obviamente hay bastantes. Aún así, dudo en declarar a todo tipo de vida urbana como “anti natural”. Sugerir que los humanos deben vivir en tribus pequeñas – incluso con el número de Dunbar en mente – pondría muchas dudas sobre la mayoría, si no es que todo, del desarrollo humano de los últimos miles de años. ¿Qué hay de la tecnología – tanto reciente como antigua? ¿La complejidad de nuestros lenguajes? ¿El alcance de nuestros intercambios? ¿Nuestro impulso inmortal por la exploración? ¿Todo esto debería morir?

No tengo respuestas, razón por la que prefiero ser quien hace las preguntas.

– Ahora, no soy ningún científico ambiental y sin dudas mi entendimiento tiene sus fallas, ¿pero no sería mucho peor si la humanidad en sus vastos números súbitamente huyera de las ciudades y se dispersara homogéneamente por el planeta? Quizás me equivoco, pero suena como un completo desastre ecológico para mí.

El término clavo aquí sería “vastos números”. A través de la procreación industriosa de la humanidad en combinación con la prolongada esperanza de vida, es difícil que haya espacio para algo similar hasta el siguiente gran re-inicio social.

– Poner a muchas mentes juntas en proximidad cercana parece ser crucial para la innovación y la prueba y error creativa, lo que podría ser absolutamente esencial para resolver algunos de los problemas que enfrentamos hoy en día. La cooperación a escalas tremendas será requerida si alguna vez nos encontramos con uno de esos sistemas quizás-conscientes-quizás-no que mencionas. ¿Quizás vivir juntos en un espacio más pequeño, en ciudades, sería lo más responsable después de todo?

Jan Even agrega que él cree que las ciudades verdes y eco-amigables, diseñadas con el sostenimiento en mente, son una parte importante del futuro de nuestra especie.

– No sería tan pronto a considerar al humano moderno como una especie de error. Como te darás cuenta, estoy bastante interesado en ver qué camino tomaremos desde aquí; si de alguna forma podemos sobrellevar todos estos problemas con los que luchamos hoy en día. Hay tanto potencial aquí y no creo que sea justo el rechazar la posibilidad de que el que estemos aquí sea sólo otro paso evolutivo desenvolviéndose – alrededor y dentro de nosotros – incluso si es uno que aún no podamos comprender del todo. Mi pensamiento bien puede estar en gran parte equivocado, lo sé, pero no estoy listo para tomar un enfoque distópico en esto pese a los tiempos llenos de problemas en los que nos encontramos viviendo. No todavía.