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Monstraat

Monstraat

Por Niklas Göransson
Traducido por Ulises Lombana

Una enérgica discusión teológica con la banda sueca de black metal Monstraat – una conversación sobre el legado de Judas, y si la música del Diablo permite libertad para la expresión artística.

– Nuestra fórmula musical es bastante concisa, – Joel dice. Como Fenriz dijo una vez: todos mis riffs están arraigados en el mismo intervalo tritono primero popularizado por la canción epónima de BLACK SABBATH del 1970. Eso debería bastar como la base de cualquier riff decente de black metal – tocado naturalmente con frenesí e intensidad en una manera que invoca la ira primigenia desatada de sus antiguos maestros. Mientras que nuestro debut de 2013 y el EP de 2015 fueron grabados en lo que podríamos llamar un estudio profesional – para “Scythe & Sceptre” (2017) finalmente tomamos la aproximación cavernícola. Grabamos todo el álbum en un estudio portátil en nuestro espacio de ensayos, usando instrumentos baratos y un solo micrófono en la batería suspendido encima del kit.

Joel – quien toca guitarra, bajo y batería – describe el estruendo resultado como el lanzamiento que “más suena a MONSTRAAT” hasta ahora. Aunque el álbum es sin duda encantadoramente salvaje, definitivamente no suena como una simple grabación de ensayo.

– Eso se debe principalmente al trabajo de mastering y mezcla por Isengrim de WAN, los proveedores de mugre musical número uno de Suecia, y una sólida recomendación para los lectores. Junto a arte de portada cortesía de Drakh de mi absoluta banda favorita KATHARSIS y nuevamente el excelente logo por Mörk de MALIGN, no hay forma de que pudiera estar más contento con el pequeño grupo de colaboradores enlistados para este lanzamiento.

Esta aproximación sónicamente ardiente de ellos es explicada como la manifestación audible de la cruzada de MONSTRAAT contra la “peste incesante” que es la sobre-producción.

– Nunca se suponía que el black metal sonara “bien”. Una producción razonablemente cruda y lo-fi siempre ha sido un núcleo esencial en el género desde los días de BATHORY y, aunque muchos lo vean por alto, sigue siéndolo. Considera el mejor álbum que jamás salió de Noruega – “Transilvanian Hunger” (DARKTHRONE); imagina cómo sonaría si estuviera producido como “Master Of Puppets”. Concedido, su fuerza principal puede yacer en las composiciones en sí, pero apostaría que cada adorador de ese álbum coincidirá que su producción es absolutamente fundamental para la ambientación de la música.

Para quienes desean desafiar a esta contención, hay clips en internet con pistas de “Transilvanian Hunger” – remasterizadas y con sonidos agudos mejorados y mejores frecuencias de bajo. Joel no está feliz con esto.

– Esto invoca en mí las mismas emociones que tendría un musulmán Wahhabi que acaba de contemplar cada pulgada del Kaaba cubierta en dildos morados auto-adhesivos. No puedo no imaginar la cantidad de defectos espirituales y mentales tan grandes tras una profanación tan absoluta. Si no te gusta el álbum, vete a la mierda y escucha otra cosa en lugar de retorcerlo para conformarse a tus propios gustos de mierda. ¡Gusanos anencefálicos!

Joel M – batería, guitarras, bajo, Johnny L – vocales

 

Mientras investigaba para el artículo noté que el demo de 2009 de MONSTRAAT, “Beyond Angel Eyes” incluye letras de Judas Isaksson – el vocalista y guitarrista de la banda sueca de black metal NECROPLASMA. También me encontré con que son del mismo pueblo, Köping. Isaksson, quien falleció en 2008, era un personaje bastante colorido y tenía una reputación bien ganada como un absoluto maníaco. Podría decirse que él era una especie de personificación de la actitud Never Stop The Madness. También presente en esta conversación nos acompaña el fundador y vocalista de MONSTRAAT, Johnny, quien era íntimo del hombre en cuestión.

Judas podría ser resumido con las siguientes tres palabras: impulsivo, impredecible y desquiciado. Lo conocía desde que nacimos, nuestras familias siempre habían sido apegadas. Mi padre y su tío se metían en todo tipo de mierdas en su juventud, y supongo que sólo seguimos sus pasos. Sólo eran las cosas usuales – comportamientos borrachos varios, cuchillos por aquí y por allá – sólo caos total. Cuando envejecíamos, rara vez participaba en sus escapadas más notoriamente estúpidas; estaba mucho más interesado en ir a conciertos y conocer a todo el mundo, mientras que yo prefería quedarme en casa. A veces se levantaba en medo de la noche, “¡Tomaré el tren a Gotenburgo!”. Luego se levantaba en una celda la mañana siguiente, “¡Oi! ¿Dónde diablos estoy?”. “Estás encerrado”, “Sí sí, lo sé – ¿pero dónde?”.

Joel interrumpe.

– ¿No amenazó con matarte una vez?

– Eso fue en el 2000, creo, en la época donde por varias razones tuve que perder contacto con todo lo destructivo… Bueno, básicamente todos los que conocía. Eso ciertamente perturbó el nido de avispas – Judas me llamó, borracho y gritando sobre su colección de armas. Desde entonces, no hubo contacto por siete años hasta que finalmente nos sentamos y arreglamos toda esta insensatez. Tras de ello, nos reuníamos casi todos los días. Incluso teníamos planes de revivir a NECROPLASMA, pero murió antes que pasara.

La existencia terrenal de Judas Isaksson acabó en Mayo 8 de 2008, en lo que la autopsia determinaría que fue una sobredósis de varias drogas psicotrópicas que le fueron prescritas.

– Se suponía que fuéramos al gimnasio pero no me cogía el teléfono cuando lo llamé, así que conseguí una llave extra de su abuela y fui hasta allá. Lo encontré sentado frente a su computadora, como si hubiera caído muerto mientras revisaba su correo electrónico.

Sólo me era familiar el lado extrovertido de Judas; ¿cómo describirías su persona?

– Él era muy inestable; su humor cambiaba de un extremo a otro en un segundo. Introvertido cuando estaba sobrio. Sus medicinas principalmente eran contra la ansiedad y estas mierdas – el síndrome usual de pequeño-pueblo-industrial.

– De hecho es la patentada angustia de Köping que define el núcleo de MONSTRAAT, – Joel hace su entrada -.

– Pero mira, – Johnny continúa – es muy jodidamente importante para mí que Judas no quede como un completo idiota aquí… Bueno, todos lo somos de cierta manera – pero generalmente hablando él era un hombre de mucha profundidad que pensaba y contemplaba las cosas hasta puntos muy lejos de lo que se consideraría saludable. Aunque lo extraño bastante, es bueno saber que fue a casa. Quizás suene extraño pero así me siento.

Judas Isaksson – 1997-98 / 2007

 

– Musicalmente hablando, – dice Joel – siento que muchas franjas del medio de black metal contemporáneo pueden ser sumarizadas por la siguiente máxima: demasiado black, no lo suficientemente metal. Tanta energía gastada en crear atmósferas funestas e hipnóticas de misa negra, pero fallando en el impacto fundamental de un riff triturador y bien escrito. Sin eso, sólo es ambient ritualista interpretado por instrumentación de rock tradicional.

Eso suena como una excelente descripción de BURZUM de los noventas – ¿eso no es black metal?

– Bueno, “Hvis Lyset Tar Oss” y “Filsofem” quizás, pero los álbum anteriores son más orientados a los riffs, ¿no te parece? En fin, no me importan mucho las payasadas post-prisión de Vikernes pero me han gustado los primeros álbums de BURZUM por tantos años y definitivamente los considero como partes esenciales del canon de black metal noruego. Y admito felizmente que me gustan muchas bandas meditativas y ritualistas con más atmósfera que fuego infernal: PAYSAGE D’HIVER, NIHILL, URFAUST y demás. A lo que me opongo es la moda contemporánea donde veo que los aspectos ceremoniales y ritualistas llegan hasta el punto en que las interpretaciones se convierten en solemnes servicios religiosos con un par de figuras encapuchadas en el escenario y un par de cientos de espectadores parados frente a ellos. Esto es black metal, maldita sea. No digo que toda la audiencia deba estar re-organizando sus anatomías dentales mutuamente, pero algo entre ambos espectros no debería ser poco razonable.

Una solución potencial podría ser el tocar la música que uno personalmente disfruta, vestido en ropas seleccionadas por uno mismo, mientras buscas incitar interés entre los oyentes con preferencias sónicas y estéticas correspondientes. Fallo en ver muchos beneficios para todos los involucrados si cada banda que entra en la descripción de Joel fuera a ignorar as inclinaciones artísticas personales – despojarse de sus túnicas y deshacerse de sus portadores de incienso – sólo para embarcarse en un viaje de ortodoxismo black metal de lugar de ensayos. Aún si sólo una de esas bandas hiciera esto exactamente, las mismas personas que ahora ridiculizan su producto como falso estarían considerablemente espantados ante la noción de que un no-creyente se atreviera a infiltrar su sub-escena.

– Sin dudas, la manifestación visual del black metla no debería ser una figura encapuchada y con capa, retozando por ahí ondeando las manos melodramáticamente en el aire en manerismos de pseudo-trance, cubierta por velos de humo mientras invoca deidades antiguas a través de oraciones monótonas en lenguas olvidadas. Debería ser una figura demacrada, contorsionada, y rabiosa – cubierta en cuero e intoxicada, con los ojos bien abiertos y espumando por la boca. Todas sus extremidades tensas, desgarradas por el éxtasis sin sentido, dulces horrores y devastadores placeres que el Señor tan hedonísticamente nos ha otorgado. Adoración a la carne por encima de la devoción escolar, fe por encima de razón, glosolalia por encima de oración. Caos por encima de ritual, locura por encima de ceremonia, ANTAEUS por encima NIGHTBRINGER.

No eres muy propenso a la hechicería, ¿no?

– Negativo. Esposamos una forma de espiritualidad primitiva y no somos practicantes de ningún rito oculto, arcano ni esotérico. MONSTRAAT sólo existe para cantar exaltaciones al Diablo; ensalzar las virtudes de la locura, la posesión y la devoción fanática. No necesitamos velas, capas, madera de sándalo o diccionarios en Sánscrito; la banda es nuestra congregación, nuestros instrumentos son nuestros altares y donde sea que los alzamos, es nuestra iglesia. Nuestra música es nuestro sacramento, y a través de ella lo sentimos a Él permeando cada fibra de carne.

Excelente, Él. Lleguemos hasta el fondo de esto.

– Hasta donde nos importa, ahondar en el tema más alla de eso sólo sirve para socavar la santidad del tema en cuestión. Creo que hay una cualidad elaborada en la tradición de mano izquierda, y es que las elaboraciones teológicas de un sistema de creencia son, muy personales, como también mejor dejadas en el silencio, para preservar esa naturaleza.

Gradualmente he llegado a notar que usualmente son los Satanistas teístas o lo “adoradores del Diablo” que toman la ruta de cultista secretivo rehusándose a discutir la religión que supuestamente domina su existencia. SI el black metal es verdaderamente un vehículo infernalmente aprobado por la gnósis Satánica, y que nadie más debe acercarse, entonces sin duda debe haber muchos temas de los que discutir y no sólo huir de cada pregunta con las mismas elevadas referencias a Él de Francia de finales de los 2000. No es difícil tentarse a notar cómo una aproximación así sería ideal para los músicos que desean proyectar la imagen de espirituales incendiarios, pese a no blandir mucho fuego celestial. Si hay mucho más de qué hablar de lo que está mal con los demás que de la rectitud de la causa de uno mismo, me inclinaría a considerarlo como más petulante que adversario.

– Haces un punto muy sólido. Al mantener la individualidad en esos asuntos, pienso que hacer tomas personales sería más fructífero que hablar en nombre de la banda – aún si nuestras ideologías generalmente interceden. Pero en fin, concedo que he sido muy influenciado por la escena de Francia de fines de los 2000 a la que te refieres. Nací en 1991, y cuando Norma Evangelium Diaboli se hicieron un nombre para sí mismos en 2006 y 2007 con KATHARSIS, ANTAEUS y DEATHSPELL OMEGA, estaba en el ápex de mi maleabilidad juvenil y receptividad. Encontré “VVorldVVithoutEnd” (KATHARSIS) y “Blood Libels” (ANTAEUS) en la misma forma que tu generación descubrió el debut de BURZUM, o “A Blaze In The Northern Sky” (DARKTHRONE). Aunque respeto totalmente el viejo escepticismo de las previas generaciones de black metal hacia sus sucesores mileniales, las experiencias mágicas y de otro mundo por las que pasas al escuchar álbums tan formativos son compartidas por todos nosotros. Nadie elude este aspecto de notalgia, que creo que debería ser tomado en cuenta por separado en cualquier intento de apreciar la calidad musical objetivamente. Por tanto, admito completamente estar influenciado por la lingüística y la simbología de esta corriente, por más profanada que esté hoy en día.

Monstraat – “Scythe & Sceptre”, arte por Drakh

 

Joel dice que desde su juventud, ha sido asediado por falta de descanso extrema, problemas de sueño, y una constante sensación de una titánica presencia destructiva alrededor de él.

– Mi interés en la música creció consistentemente y al empezar a tocar batería, guitarra y bajo cuando tenía 11, finalmente encontré una salida de esta falta de descanso. Unos años después, al escuchar los álbums ya mencionados, algo se alineó en mi que a día de hoy no podría explicar del todo. Resonó y reverberó a través de esta esfera previamente intacta de presencia etérea, dilocó mi mente de mi cuerpo y descendí en visiones apocalíptica de iracundas, fuegos retorcidos y rostros demoníacos disolviéndose en extraños patrones, sombras esqueletales, y figuras retorcidas sin rostro.

Él agrega que aunque estados trascendentes similares aún le son accesibles bajo las condiciones óptimas, estas experiencias siguen siendo las más espiritualmente intensas, genuinas y formativas de tu vida.

– Concendido, probablemente creas que soy un milenial con Trastorno de Déficit de Atención que usa la múica agresiva para aturdir las partes híperactivas de mi cerebro hasta que hagan silencio, y luego interpretar los subsecuentes efectos hipnóticos como algo metafísico. Y cierto es que, no soy ni neurólogo ni teólogo. Hay vastos números de hombres y mujeres, tanto dentro del black metal como fuera de él, que saben más y están más versados de lo que estoy yo en los asuntos del espíritu. Todo lo que sé es que me volvería loco intentando racionalizar y explicar científicamente estos fenómenos, pero no hay un gramo de duda en mi mente que son religiosos. ¿Qué otra palabra podría haber para algo que está tan clara e inequivocamente más allá de este mundo, que sobrepasa la racionalidad y los confines de nuestro cosmos?

Ciertamente suena como la proverbial experiencia mística, pero este fenómeno no necesita necesariamente de un fondo-falso teológico.

– Tuve mi primera experiencia religiosa a los cuatro o cinco años de edad, – Johnny dice-. Estuve súbita y agudamente consciente de la muerte y tuve la realización de cómo yo y todos los que conozco se desvanecerán en algún momento. Fue un sentido de absoluto terror. Me recostaba y guardaba mi aliento lo más posible, sólo con el fin de ver cómo reaccionaría mi mente. Mi juventud no fue fácil; vacía, podría decirse. Cuando tenía nueve fui atacado por el pánico absoluto y le recé a Dios, pero nunca recibí una respuesta – sólo silencio. Fue al irme al lado contrario que encontré algo. Una fuerza, un endurecimiento. Combustible para el fuego.

Johnny dice que su juventud se convirtió en una larga búsqueda por respuestas – por una comunidad de gente con una mentalidad en común – y esto es lo que el black metal proporcionó.

– La gente en el pueblo consideraba que estaba mentalmente enfermo – nunca me invitaban a fiestas ni nada similar. Las muchas muertes cercana a mí también dejaron una marca y afirmaron mi creencia en el impredecible e ineludible fin que todos deben enfrentar. La muerta siempre ha estado presente; perdí a mi hermano de siete años, a mi hermano mayor de 26, a mi padre, y a muchos amigos. Finalmente, me di cuenta que la única alternativa era ir por mi propio camino. Sólo yo veo lo que veo, sólo yo he caminado por donde he estado.

Aunque no se está cuestionando el fervor de nadie aquí, aún así encuentro peculiar el convertir fanáticamente por una religión sin doctrina, enseñanzas, ni con un mensaje inherente. Suena más como el enamoramiento con la noción de adorar algo malévolo que asuta a las personas ordinarias má que una exaltación espiritual invocada por una verdad divina.

– No tengo ningún deseo de asustar a la “gente ordinaria”, – Joel objeciona – no conscientemente por lo menos y además – creo que la época en la que esposar ideologías de mano izquierda en esa parte del mundo dejó de ser genuinamente controversial hace décadas. Estoy en un viaje interno y la música sirve como un medio para propulsarme por este camino; aún si repele a los demás, los interesa o incluso lo ayuda en su misión, nada hará una diferencia sustancial para mí. Aún así, admito que he mudado la misantropía compulsiva de la juventud y definitivamente considero bueno que nuestra música resuene con ls demás.

¿Pero por qué la necesidad de nomenclaturas abrahámicas?

– Simplemente porque para mí, el Diablo representa la falta de ley, el caos, la decadencia y el desorden; el solitario camino interno hacia la sabiduría y los inminentes fuegos consumidores de la aniquilación. Mis estudios religiosos acumulados y experiencias me han llevado a la conclusión de que el Diablo es el nombre más apropiado para la encarnación de eta presencia. Teniendo en cuenta esta íntima y casi exclusiva conexión entre la música y la religión, supongo que estaría bien si alguien pensara de mí como el arquetipo del adorador del Diablo black metal – un metalero que compulsivamente se adorna con todas las chucherías físicas y espirituales requeridas. Esta música me ha dad oinequivocamente visiones religiosas y experiencias, tan claras como las manos que veo ante mí ahora, algo que nada más ha sido capaz de causar en mí. Así que en esta ocasión, llevaré esa medalla con orgullo.